Cuando el icono no existe todavía
De repente aparece algo nuevo en la marca. Un servicio, un producto, una funcionalidad o una categoría que antes no existía y que ahora hay que representar de alguna manera. Es una necesidad concreta que surge en medio del trabajo.
Hace falta un icono.
A priori parece una tarea menor porque la marca ya tiene un sistema visual definido y un estilo de iconos reconocible. El nuevo icono solo tiene que encajar ahí. El problema aparece justo cuando ese icono no está.
Y es en ese punto, tan cotidiano, es donde entra EVA.
Una necesidad concreta
¿Qué retícula o grid debo usar para que el nuevo icono tenga el mismo peso visual que los actuales?
¿En qué casos debo usar un icono con degradado y cuándo uno monocromático?
¿Qué terminación y grosor deben tener los trazos (puntas redondeadas o rectas)?
¿Qué inclinación deben tener las líneas diagonales para ser coherentes con el resto de pictogramas?
Eva va a responder claramente a:
Cómo debería construirse dentro del sistema.
Qué tipo de geometría tiene sentido.
Qué nivel de abstracción encaja con el resto.
Qué cosas conviene no representar como icono para no romper la coherencia visual.
La respuesta está vinculada a la marca y a ese caso específico, no es genérica. Eso permite que el icono se diseñe desde el mismo criterio que los demás, aunque represente algo nuevo.
El resultado no parece añadido a posteriori, podría haber estado ahí desde el principio sin que nadie lo cuestione.
Las revisiones dejan de ser un bucle
Ese cambio se nota sobre todo después, en las revisiones. El icono ya no vuelve con comentarios difusos ni ajustes difíciles de justificar. No hay que “hacerlo más de marca” sin saber muy bien qué significa eso.
Las correcciones que aparecen tienen un motivo claro y no contradicen lo anterior. El trabajo avanza sin deshacer pasos previos ni entrar en bucles de prueba y error.
Cuando el criterio está disponible antes, incluso en algo tan pequeño como un icono, las revisiones dejan de ser un desgaste constante y pasan a ser parte natural del proceso. Y ese mismo patrón empieza a repetirse en el resto del trabajo, ya sea en marketing, en diseño o en otros equipos que toman decisiones cada día.
¿Aún no conoces EVA?: holaeva.ai






