La pérdida de una referencia compartida
En el día a día, la marca acompaña el trabajo sin hacerse notar demasiado. Se usa en presentaciones, mensajes, piezas y respuestas que resuelven lo inmediato en cada momento. No hay un instante claro en el que alguien decida cambiarla ni una señal evidente de que algo se esté torciendo.
Simplemente, el trabajo sigue. Se decide, se ajusta y se resuelve lo necesario. Y en ese uso continuo, la referencia común empieza a quedar un poco más lejos cada vez.
Y ahí es donde entra EVA.
Un caso que se repite más de lo que parece
El equipo de ventas detecta que la competencia está siendo más agresiva con una promoción. Hay que reaccionar rápido.
Desde marketing se plantea una campaña que se sale del tono habitual de la marca. Es más irónica, más directa, incluso un punto provocadora. Hace gracia, “esto en instagram va a funcionar, puede generar likes”.
Dentro del propio equipo hay dudas. Alguien señala que ese tono no es exactamente el de la marca, que normalmente no hablan así. Pero desde ventas insisten en que no pueden quedarse atrás, “solo es una acción puntual, luego volvemos a lo de siempre”.
La campaña sale y funciona bien.
El problema aparece cuando ese tono empieza a usarse como referencia sin que nadie lo haya decidido así. Cuando alguien pregunta “¿esto encaja con cómo somos como marca?” y la respuesta suele ser vaga:
Más o menos.
Depende.
Creo que sí.
Un punto de anclaje común
EVA aparece justo ahí. Cuando el mensaje ya está escrito, pero todavía se puede ajustar. Cuando la duda es concreta y no hay tiempo para darle demasiadas vueltas.
¿Este mensaje encaja con nuestro tono de marca?
¿Cómo puedo hacerlo más directo sin romper la coherencia de marca?
¿Dónde está el límite entre ser más provocadores y dejar de ser nosotros?
Así, incluso en contextos de presión, las decisiones no dependen solo de la intuición o de la urgencia. Se apoyan en un criterio compartido, aunque cambien los equipos o los formatos.
Porque cuando el criterio está disponible, la marca no se diluye sin que nadie se dé cuenta.
Conoce más sobre EVA: holaeva.ai






